La flecha vuela en el aire
La Flecha vuela en el aire
Redactado: Mayo de 2003.
TEMBLOR
Y CONTROL
Con
la inevitable caída del intento de gobierno de la alianza, Alvarez-De La Rua, se despierta con espectacular
coraje la sociedad argentina, el pueblo y la clase media juntos convencidos de
la gran estafa que resulto ser la alianza, convencidos e indignados demostraron
su fuerza y descontento en jornadas de luchas intensas y peligrosas, el 19 y 20
de diciembre debe entenderse como el grito; ¡BASTA YA!!! que desde hacia décadas no se escuchaba tan
fuerte. La furia de las masas tiró abajo un gobierno antipopular que en un
ultimo intento de firmeza decretaba el estado de sitio como única solución a
los reclamos de los
comercios que no podían mantener las puertas abiertas y las persianas sanas, el
mercado en pánico por el saqueo de supermercados y el saqueo de bancos que se
presentó con el inocente nombre de corralito, los policías repartiendo golpes y
balas fueron quizás la excusa que necesito la opinión publica para estremecerse
de lo autoritario que se había vuelto el poder.
El
incontrolable deseo de un estado mas justo llamó la atención del mundo que con
ojos sorprendidos no se respondía como un país naturalmente tan rico padeciera
tanta injusticia, el llamado a asamblea extraordinaria del congreso para llenar
el vació de poder, mostró por televisión a todo el mundo el lamentable
espectáculo de unos cuantos diputados intentando justificar maniobras y manejes
para poner en el trono al senador duhalde que no dudó de utilizar su fuerza de
choque, la barra brava de banfiel, que a diferencia de la policía ahorró en
gases y balas al correr con piedras y palos a los sectores opositores de la
izquierda y otros grupos minoritarios.
El
carácter de Presidente constitucional que obtuvo el senador duhalde le devolvió
al club del dinero alguien con quien negociar, el exgobernador bonaerense no dudó
en atender a los sectores capitalistas y burgueses en general y garantizarles
los beneficios y la propiedad privada mientras que con la mano izquierda
repartía migajas con una destreza envidiable, la neutralización del reclamo
hizo manejable el fuego, al menos en la cabina del capitán, que prometía que el
25 de mayo de 2002 veríamos nuevamente la luz. La noche se extendió hasta
diciembre, y en la madrugada del 26 junio fueron los últimos sueños de dos
piqueteros ya que el accionar del aparato represivo de la policía bonaerense se
encargo finalizar su lucha. El ocaso de lo que parecía ser la unión del pueblo
dejó nuevamente desocupados a las asambleas barriales y los grupos que
proponían una asamblea nacional constituyente que al carecer de lideres solo
fue un gran delirio colectivo que no llegó a ninguna parte. Un hecho que dio sus
frutos, pero al carecer de tierra fértil se agotó en la nada, el debate, la
sociedad del trueque, los comedores y fabricas vecinales, las empresas
recuperadas por sus trabajadores fueron flores que la bota del capitalismo,
pese a su crisis, se encargó de pisotear.
Hoy,
cuando el tercer milenio todavía es un bebe, el estado del granero del mundo es
seriamente lamentable, desocupación, desnutrición, vidas truncadas que se caen
al costado del camino son el paisaje común de estas tierras que cualquier
visionario no tardaría en envidiar. Los cambios de la conciencia en la sociedad
argentina se fueron dando en torno de las elecciones de abril de 2003, la farsa
electoral que los sectores opositores del capitalismo denunciaron, y las
internas del peronismo que presento sus tres cabezas, la demoníaca figura del
doctor Menem, la quijotesca de Rodríguez Saa, y la superpublisitada imagen de
Kischner que subido al palco de crónica TV recorrió el país apoyado finalmente
por la institucionalidad de Duhalde. La unión del pueblo y los políticos
fracasó al mismo tiempo que las esperanza que despertaba en los exaliansistas
la belleza de Elisa Carrio se desfiguraba como una fantasía que no se hace
realidad.
La
violencia desatada por la falta de perspectivas, y la marginalidad y los actos
vandálicos del poder de los poderosos marcó la balanza hacia el brazo protector
de la seguridad del menos malo. Y entre casos resonantes que conmovieron a la
tele audiencia que entre el miedo y la indignación observaba como los casos de
secuestro, asesinatos de inocentes llenaron la pantalla y los titulares de
todos los medios que de un momento a otro olvidó el problema central y no
consiguió focalizar las demandas internas del pueblo y luego de la muerte de la
pobre Belsulce y del psicópata H. Conzi cambió de mirada para mostrar como los
marines Yanquis lustraban los mísiles inteligentes en un espectáculo
pornográfico, que continuo hasta que las cámaras de la CNN se retiraron de la
zona ensangrentada. Los desanimados periodistas criollos volvieron a encender
las cámaras recién cuando el show local estaba llegando a su fin, muy pocos
fueron los que se preguntaron si los miles de millones que el poder financiero
se llevó de las sucursales argentinas fueron el sustento que invirtieron las
fuerzas invasoras en costear la masacre del pueblo Iraqui.
En
fin entre confusión y dolor pasó un año desgarrador en la argentina y en el
mundo, otro año comenzó y todo parece continuar sin que podamos parar el lento
tren carguero que nos lleva como ganado hacia la próxima estafa. No hay lideres
y por si acaso uno surgiera la prensa burguesa ya ha preparado el discurso
alertando sobre el peligro de aquellos que se creen iluminados y sobre tiranos
encubiertos, toda una suma de miedos muy bien cosechados durante el siglo
pasado. El reparto estratégico del mundo no está en nuestras manos y todo
indica que si alguna vez llegamos a pensar que la tierra también es nuestra la
administración intercontinental de la opinión publica ya ha incluido entre
sospechosos de terrorismo a todos aquellos que se nieguen a aceptar la legitimidad
del estado de derecho. No hay lugar para revolucionarios, no hay lugar para
pensadores fuera del manicomio o la cárcel.
LOS
CAMBIOS NO LLEGAN SOLOS
El
mundo se parece, entonces, a un gran campo de concentración, ya no matan con
gas, matan con hambre y desesperación. Pero estimado lector, el mundo siempre
ha sido así, desde sus orígenes, con sus tiranos y sus rebeldes, con sus
avances y sus fracasos. Hoy a comienzos del siglo XXI la humanidad mira azorada el fin de un mundo
que no llegó a ser feliz por incapacidad propia del sistema que predomina en
casi todo el globo, el neo-capita-libera-imperialismo, promovido con bombos y
platillos desde el comienzo industrial por gente como Ford, Roquefeler, y
muchos otros magnates que rápidamente encontraron la forma de ganar siempre, la
crisis del sistema capitalista se produce desde su centro, a mediados de 2001
la economía estadounidense ya veía el inevitable derrumbe del sistema y incluso
antes del Word Trade Center BOOOM ya habían retirado sus capitales de sus
empresas, caso Enrron, World Com, y otras
mas que dejaron sin ahorros a sus inversionistas distraídos, los trabajadores
y jubilados.
Hoy,
un año y medio después, la fuerza se impone sobre la razón, y el futuro del
planeta se tambalea entre los cambios climáticos y la neumonía atípica. La
realidad es mas cruda que la ficción y a diferencia, la realidad es que nadie
sabe que va a pasar. Y al gran drama argentino se le suma, como si fueran poco
los males, la codicia imperialista que insaciable y egoístamente no disimula el
interés por los grandes privilegios naturales que tiene la tierra del sur.
Ya
lo sabemos los que lo padecimos, el poder del dinero compra todo lo que tiene
precio, la modificación de la Constitución del año 1994 le hizo perder a la
Nación la soberanía y el derecho inalienable de propiedad sobre el subsuelo. A
partir de ese momento términos como “autoabastecimiento” y “producción nacional
de petróleo” perdieron sentido. Lo que hasta entonces podían ser solamente
concesiones –cesión de derechos de explotación pero no de propiedad- pasaron a
ser ventas sin ningún tipo de restricción. Hasta ahora los derechos sobre la
explotación de ríos y lagos sigue siendo una a favor del humano común, no así
sobre las napas, pero para los lagos encontrarán la manera de entregarla al
mejor postor, las ofertas que recibe el estado a cambio de la patagonia y la
antártida son tentadoras para cualquier hijo de puta que se quiera ganar los
favores de arriba.
El
Gobierno del senador duhalde pasará a la historia de los ganadores como el que
salvo la institucionalidad y la memoria del pueblo lo juzgará como aquel que le
quito al los obreros la posibilidad de unión.
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